La amante apareció en plena boda Parte 2 - novelitas
Publicado en

La amante apareció en plena boda Parte 2

Ver video abajo 👇

—¡¿Creías que iba a quedarme llorando mientras destruías mi vida?! —grité frente a toda la iglesia.

Mi voz resonó entre los vitrales y las velas encendidas mientras las lágrimas caían por mi rostro. Los invitados observaban paralizados el desastre en el que se había convertido la boda perfecta que todos admiraban minutos antes. Mi pecho subía y bajaba con fuerza, lleno de rabia, humillación y dolor. Ya no me importaba mantener la compostura. Ya no me importaba verme elegante.

Mi prometido intentó acercarse lentamente, como si todavía pudiera arreglar lo que acababa de romper.

—Amor, por favor… escúchame.

—¡NO ME LLAMES AMOR! —le grité con la voz quebrada.

El silencio se volvió absoluto. Incluso el sacerdote parecía incapaz de reaccionar. Mi vestido blanco estaba arrugado después de la pelea y mi maquillaje corrido mostraba la verdad que había intentado ocultar toda la noche: estaba completamente destrozada. Pero debajo de aquel dolor comenzaba a nacer algo mucho más peligroso.

La amante sonrió con arrogancia y se acercó para tomarlo del brazo frente a mí.

—Ya basta de drama —dijo mirándome con desprecio—. Él nunca dejó de amarme.

Sentí que la sangre hervía dentro de mi cuerpo.

Los murmullos comenzaron a crecer entre los invitados mientras las cámaras de algunos teléfonos grababan cada segundo. La escena parecía salida de una película viral de internet. Una boda de lujo destruida por engaños, infidelidad y traición delante de cientos de personas. Pero para mí no era entretenimiento. Era mi vida rompiéndose en pedazos.

—¡Tú sabías que estaba comprometido! —le grité acercándome a ella.

La amante levantó el mentón sin mostrar culpa alguna.

—Y aun así me buscaba todas las noches.

Aquellas palabras me atravesaron como cuchillos.

Antes de poder controlarme, levanté la mano y la bofetada resonó por toda la iglesia. El golpe hizo que varios invitados soltaran pequeños gritos mientras ella llevaba la mano a su rostro lentamente, llena de furia. Por un segundo nadie se movió. Nadie respiró.

Entonces ella me empujó con fuerza.

Perdí el equilibrio y choqué contra una mesa llena de flores blancas y copas de champagne. El sonido del cristal rompiéndose hizo que el caos explotara finalmente. Los invitados comenzaron a levantarse alarmados mientras algunas mujeres gritaban horrorizadas.

—¡ERES UNA DESQUICIADA! —me gritó ella.

La rabia me consumió por completo.

Me lancé hacia ella sujetando su cabello mientras ambas caíamos sobre el suelo de mármol frente al altar. Las flores quedaron destruidas alrededor nuestro y el velo blanco se rasgó mientras intentábamos golpearnos delante de toda la iglesia.

—¡ME ARRUINASTE LA VIDA! —le grité entre lágrimas.

—¡Porque él nunca te amó como me ama a mí! —respondió ella empujándome nuevamente.

Mi prometido finalmente intervino y nos separó a la fuerza.

—¡BASTA! ¡LAS DOS!

Su voz sonaba desesperada, pero ya era demasiado tarde. Lo miré directamente a los ojos mientras intentaba recuperar el aire. Frente a mí ya no estaba el hombre con el que soñaba formar una familia. Solo veía a un mentiroso capaz de humillarme delante de todos.

Y eso destruyó lo último que quedaba de mi amor por él.

—¿Cuánto tiempo? —pregunté con la voz rota.

Él guardó silencio.

Ese silencio fue peor que cualquier confesión.

Las lágrimas comenzaron a caer nuevamente por mi rostro mientras los invitados observaban sin atreverse a intervenir. Algunas personas grababan todo con sus teléfonos. Otras simplemente miraban impactadas la escena más escandalosa que aquella iglesia había visto jamás.

Entonces saqué lentamente mi celular.

Mi prometido frunció el ceño de inmediato.

—¿Qué estás haciendo…?

Levanté la pantalla frente a él mientras mi mano temblaba.

—Mientras tú me engañabas… yo también descubrí secretos.

Por primera vez en toda la noche vi miedo real en sus ojos.

La amante me miró confundida.

—¿De qué hablas?

Sonreí entre lágrimas.

Una sonrisa rota. Fría. Peligrosa.

—De tus negocios ilegales… de las cuentas ocultas… y de todas las mujeres a las que también mentías mientras planeabas casarte conmigo.

Él palideció completamente.

—No… no hiciste eso…

Di un paso hacia atrás sin dejar de mirarlo.

—Hace diez minutos envié todas las pruebas a la policía.

El silencio fue brutal.

La amante soltó lentamente su brazo como si acabara de entender que el hombre por el que destruyó mi boda también le había mentido a ella. Los invitados comenzaron a murmurar con más fuerza mientras mi ex prometido respiraba agitado, incapaz de ocultar el terror en su rostro.

Y entonces ocurrió.

Las sirenas comenzaron a escucharse afuera de la iglesia.

Fuertes.

Cada vez más cerca.

El sonido atravesó todo el lugar mientras él me miraba completamente destruido.

—¿Por qué me haces esto…? —susurró.

Lo observé durante unos segundos eternos.

Después limpié mis lágrimas lentamente.

—Porque tú me destruiste primero.

Las puertas de la iglesia se abrieron violentamente y varios policías entraron frente a todos los invitados. Algunas personas comenzaron a grabar desesperadamente mientras otras se apartaban del camino.

Mi ex prometido retrocedió aterrado.

Y por primera vez desde que comenzó aquella pesadilla… entendió exactamente lo que se siente perderlo todo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

We use cookies to personalise content and ads, to provide social media features and to analyse our traffic. We also share information about your use of our site with our social media, advertising and analytics partners. View more
Cookies settings
Accept
Privacy & Cookie policy
Privacy & Cookies policy
Cookie name Active

Who we are

Suggested text: Our website address is: https://novelitas.blog.

Comments

Suggested text: When visitors leave comments on the site we collect the data shown in the comments form, and also the visitor’s IP address and browser user agent string to help spam detection.

An anonymized string created from your email address (also called a hash) may be provided to the Gravatar service to see if you are using it. The Gravatar service privacy policy is available here: https://automattic.com/privacy/. After approval of your comment, your profile picture is visible to the public in the context of your comment.

Media

Suggested text: If you upload images to the website, you should avoid uploading images with embedded location data (EXIF GPS) included. Visitors to the website can download and extract any location data from images on the website.

Cookies

Suggested text: If you leave a comment on our site you may opt-in to saving your name, email address and website in cookies. These are for your convenience so that you do not have to fill in your details again when you leave another comment. These cookies will last for one year.

If you visit our login page, we will set a temporary cookie to determine if your browser accepts cookies. This cookie contains no personal data and is discarded when you close your browser.

When you log in, we will also set up several cookies to save your login information and your screen display choices. Login cookies last for two days, and screen options cookies last for a year. If you select "Remember Me", your login will persist for two weeks. If you log out of your account, the login cookies will be removed.

If you edit or publish an article, an additional cookie will be saved in your browser. This cookie includes no personal data and simply indicates the post ID of the article you just edited. It expires after 1 day.

Embedded content from other websites

Suggested text: Articles on this site may include embedded content (e.g. videos, images, articles, etc.). Embedded content from other websites behaves in the exact same way as if the visitor has visited the other website.

These websites may collect data about you, use cookies, embed additional third-party tracking, and monitor your interaction with that embedded content, including tracking your interaction with the embedded content if you have an account and are logged in to that website.

Who we share your data with

Suggested text: If you request a password reset, your IP address will be included in the reset email.

How long we retain your data

Suggested text: If you leave a comment, the comment and its metadata are retained indefinitely. This is so we can recognize and approve any follow-up comments automatically instead of holding them in a moderation queue.

For users that register on our website (if any), we also store the personal information they provide in their user profile. All users can see, edit, or delete their personal information at any time (except they cannot change their username). Website administrators can also see and edit that information.

What rights you have over your data

Suggested text: If you have an account on this site, or have left comments, you can request to receive an exported file of the personal data we hold about you, including any data you have provided to us. You can also request that we erase any personal data we hold about you. This does not include any data we are obliged to keep for administrative, legal, or security purposes.

Where your data is sent

Suggested text: Visitor comments may be checked through an automated spam detection service.

Save settings
Cookies settings