Este hombre trabajó como albanil durante 5 años para pagarle la universidad a su esposa. pero el día que ella se graduó le pagó de la peor manera.

Felicidades, doctora Karla. Ahora que usted ya se graduó, nos vamos a poder ver todos los días en el hospital. ¡Amor! ¿Por qué no me avisaste que hoy era el día de tu graduación?

Si no hubiese sido por la vecina Mireya que me contó, no hubiera podido llegar. Luis, ¿pero tú qué haces aquí? ¿Cómo que qué hago aquí, mi amor? Si es el día de tu graduación, es una fecha importante.

Yo tengo que estar aquí. ¿Qué está pasando aquí, Karla? ¿Quién es este hombre? Yo soy Luis, señor. Soy el esposo de Karla.

¿Karla? ¿En serio este es tu esposo? Es una larga historia, Roberto. Dame un minuto, por favor. Tengo que hablar con Luis.

Más tarde festejamos. Bueno, Karla, nos vemos entonces más tarde. Resuelve tus problemas. ¡Qué pena me haces dar! ¿Quién te crees tú para venir así?

Pero ¿qué pasa, Karla? ¿Acaso no tengo derecho a estar aquí si yo soy tu esposo? Sí, eres mi esposo, pero ahora yo soy una mujer exitosa. Desde ahora voy a ser la mejor doctora de esta ciudad. ¿Cómo tú crees que la gente me va a poder ver contigo,

que eres un simple albañil? Yo merezco algo mejor. ¿Hablas en serio, Karla? ¿Después de que me sacrifiqué día y noche trabajando para pagar tu universidad, ahora que te gradúas me tratas así?

Ay, deja el drama. No me estés sacando en cara esas cosas. Quizá sí me ayudaste a pagar los estudios, pero es porque era tu obligación. ¡Yo era tu esposa!

¿Cómo que mi obligación, Karla? Si yo pasé día y noche trabajando para que a ti no te faltara nada, para poder pagar tu costosa universidad. Ah, sí, muchas gracias por eso.

Pero eso ya quedó atrás. Ya tú eres un fracasado para mí y yo soy una futura doctora exitosa. Qué triste que pienses de esa manera. Cuando nadie creía en ti, yo fui la única persona que confió y que

apostó todos sus ahorros para que tú te convirtieras en esta exitosa doctora que dices ser ahora. Recuerda, la noche que pensaste en abandonar la universidad, yo te animé para que siguieras estudiando. Esos recuerdos a mí no me importan.

Ahora tengo un futuro brillante y no pienso seguir cargando con una persona como tú. Tú solo vas a seguir siendo una carga, no vas a aportar en nada a mi vida profesional. No lo puedo creer.

Después de todo lo que hice por ti, ¿así me pagas? No puedo creer en lo que te has convertido. Te espero esta noche en la casa para ver si hablamos mejor. No seas ridículo. Yo a esa choza ridícula ya no voy a volver.

Anda tú y quédate con esos trapos viejos que me compraste. Yo desde ahora voy a lucir puras prendas de diseñadores. Así que olvídate que voy a regresar a esa choza. Hoy es el último día que me vuelves a ver. Suerte en tu triste vida.

Ay, Dios. Desperdicié cinco años de mi vida trabajando para apoyar a esta mujer, para que en este momento me trate de esta manera y me dé la espalda. ¿Cómo pude ser tan tonto?

Pero ¿tú qué haces aquí llorando? Don Julián, ¿usted qué está haciendo aquí? Si quieres saber cómo el karma actuó con esta mujer y cómo terminó regresando de rodillas a pedirle perdón a este pobre albañil,

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