Este hombre creyó las palabras de su esposa y alejó a su padre, pero poco después escuchó algo que lo cambió todo.

Hola, nuerita, ¿cómo estás? ¿Dónde está mi hijo? Ay, suegro, suélteme. No me toque. Aléjese de mí.

Déjeme, por favor. Ya le he dicho que no quiero nada con usted. Aléjese de mí. Pero Laura, ¿qué te está pasando? ¿Qué está pasando aquí?

No sé, hijo. Yo llegué y tu mujer comenzó a gritar como loca. No, mi amor, yo no fui, fue él. Él se quería sobrepasar conmigo, por favor. No, hijo, eso es mentira.

Yo nunca le hice nada. Tienes que creerme a mí. ¿Qué hiciste, papá? Mi amor, mírame y dime la verdad. Hijo, yo no creo que tú vas a

pensar que yo pude haber hecho algo así. Tú me conoces más que nadie. Tú sabes cómo soy yo. Míralo, mi amor, está fingiendo, está mintiendo. Tienes que creerme.

Es verdad, papá. No puedes ni hablar. Estás nervioso. No sabes ni qué mentira inventar. ¿Qué voy a decir?

Si me tomó desprevenido esta mujer. Yo no pensé que ella era capaz de hacer algo así. Y claro que estoy nervioso, porque tengo miedo de la clase de mujer que has metido a tu casa. Defiéndeme, mi amor.

No vas a permitir que me trate así. Por favor, defiéndeme, demuéstrame cuánto me amas. Padre, ya no te quiero ver más aquí. ¿Es en serio? ¿Le estás faltando el respeto a tu propio padre?

Sí, porque tú te metiste con mi mujer. ¿Qué le estabas intentando hacer? ¿Por qué ella estaba gritando? Hijo, te estoy diciendo que no hice absolutamente nada. Yo venía de la calle,

solo entré a esta casa y ella comenzó a gritar así de la nada. No quiero escuchar una sola palabra más, papá. Lárgate de mi casa, fuera de mi casa. No te quiero ver más aquí. No quiero tener más problemas contigo.

Mejor vete. Oye, ¿en serio me estás botando? Sí, padre, porque primero está mi mujer antes que cualquier otra persona. No puedo creer lo que has hecho, hijo, de verdad. A ver, padre, si tienes un poquito de vergüenza,

no digas nada. No digas ni una sola palabra y lárgate de mi casa. Ay, hijo, yo solamente espero que Dios te perdone. Y ojalá te des cuenta de la clase de mujer que tienes antes de que te deje sin nada.

Ojalá que cuando te arrepientas no sea demasiado tarde. Tranquila, mi amor, ese hombre no volverá más a esta casa. Sí, mi amor. Gracias a tu superidea pude sacar al padre de Juan del camino. Ahora sí nos queda la cancha libre.

Ya podrás venir a visitarme todas las tardes, ya que ese hombre, como se había jubilado, quería pasar todas las tardes metido en esta casa y tú no podías venir a verme. Pero ahora sí tenemos el tiempo libre.

Ya Juan no va a tener nadie que lo ponga pilas. Ahora sí lo podemos dejar sin nada. Sí, amor. Mañana mismo empezamos los trámites para dejar en la calle a este pobre iluso. No lo puedo creer.

Mi pobre padre, ¿cómo pude echarlo de mi casa? ¿Cómo pude caer en los engaños de esta mujer? Y ahora todavía piensa dejarme sin nada. Pero… ¿esta se cree que yo soy tonto? Vamos a ver quién es la que se queda en la calle primero.

Voy a poner en marcha el plan que mi padre siempre me enseñó. Si quieres saber cuál era el plan que el padre le enseñó a Juan y cómo le hará pagar a Laura, no te pierdas la impactante parte final.

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