Humilló a un viejo, le dijo mugroso sin saber que era el dueño del criadero Parte 2
El silencio quedó suspendido en el aire como una cuerda tensa a punto de romperse. Nadie se atrevía a moverse, como si cualquier gesto pudiera empeorar la escena. Esteban sentía las miradas clavarse en su espalda, pesadas, incómodas, imposibles de ignorar. Por primera vez, no tenía el control de la situación. Don Ernesto no mostró…