A los 14 años, Elías no tuvo tiempo de crecer tuvo que luchar para sobrevivir.
La noche en que su madre desapareció, no dejó cartas ni explicaciones. Solo un cuarto vacío, el eco del abandono… y a su hermanito de 6 años mirándolo con miedo. Desde ese instante, entendió que ya no podía fallar. Iker lloraba cada noche preguntando por ella. Sus manos pequeñas se aferraban a la camiseta de…