Ella lo ignoró en plena calle hasta que vio la foto lo que descubrió la dejó sin aliento.
El mediodía caía con fuerza sobre la avenida, y la ciudad seguía su ritmo imparable.Las personas caminaban deprisa, con la mirada fija en sus propios asuntos, ajenas a todo lo demás.Entre ese flujo constante, casi invisible, un niño de ropa gastada observaba en silencio.Sus ojos no seguían a la multitud… estaban fijos en una sola…